Mediterranean Algae: las mejores algas se cultivan en tierra firme.

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La startup alicantina es una de las seleccionadas por Cajamar Innova en su segunda convocatoria

Durante el tiempo que pasó estudiando en Asia, Yago Sierras, CEO de Mediterranean Algae, comprobó de primera mano la proliferación de cultivos marinos. “Pensé que en algún momento seria interesante trasladar parte de esas tendencias al Levante español, donde el Mediterráneo solo ejerce como reclamo turístico”, explica a Innovaspain. La idea acaba por adoptar forma de proyecto tras el confinamiento, cuando entra en contacto con Silvia Antón, oceanógrafa y ecóloga marina y el biotecnólogo Guille del Barco. Más tarde se uniría al equipo Alejandro Simón, técnico superior en acuicultura.

“Durante el encierro fue impresionante comprobar cómo se regeneró el ecosistema marino. Sin los humanos, floreció la vida. El punto de unión para arrancar el proyecto fue nuestro amor por el Mediterráneo”, añade Sierras. Pronto tuvieron claro que, por condiciones y burocracia, iba a ser imposible explotar una parcela en el agua donde cultivar algas. “Era más interesante hacerlo en tierra firme. Uno de los problemas del cultivo de algas en mar abierto es que no se controla en qué condiciones crecen; no existe una estandarización. Por otro lado, el 40 % de las aguas marinas están contaminadas. Las algas absorben nutrientes que incluyen metales pesados”.

 

Un sistema único

En Mediterranean Algae optaron por tomar el control con un sistema de tanques donde simulan las condiciones marinas del Mediterráneo, aprovechando las horas del sol, la humedad y la temperatura para el crecimiento del alga. Han pasado un año desarrollando estos mecanismos propios, con diferentes sistemas de recirculación y filtrado. “Optimizamos recursos y dotamos a las algas de las mejores condiciones para un crecimiento más rápido y mejor”, asegura Yago Sierras. El terreno se encuentra en las proximidades de Elche, mientras que las oficinas de Mediterranean Algae están ubicadas en el Parque Científico de la Universidad de Alicante.    

Aunque prevén cultivar numerosas especies, por el momento se han centrado en el alga ulva, conocida como lechuga de mar. “No decantamos por ella debido a sus propiedades”, detalla el CEO de la empresa. “Incluye un 20 % de proteína vegetal, Omega 3 y hierro. Además, crece rápido. Podemos ser capaces de generar muchísima biomasa en un espacio corto de tiempo”.

¿Y el mercado? A día de hoy, Mediterranean Algae trabaja en tres aplicaciones para la ulva. En el área cosmética, este mes lanzarán su propio ecommerce –SiwidCosmetics.com– con tres productos de la casa. “La ulva es hidratante, antiedad y protege la piel de la polución y de los rayos uv. Nuestro cultivo está libre además de metales pesados, es de mayor calidad”.

Cajamar Innova

A medio largo-plazo, quieren da el salto al sector de la alimentación. “La ulva ya es utilizada en la alta cocina, pero pretendemos democratizar su consumo como súper-alimento a nivel general”. Adicionalmente, la lechuga de mar está siendo testeada en sus aplicaciones agrícolas ya que sus nutrientes pueden ser utilizados como bioestimulantes. Este anexo del proyecto lo están llevando a cabo en cultivos de la Estación Experimental de Cajamar, ubicada en El Ejido (Almería).  “Las primeras pruebas arrojan optimizaciones de la producción de entre un 20 % y un 30 %”, afirma Sierras.

Detalle del alga ulva, la lechuga del mar.

De hecho, Mediterranean Algae es uno de los proyectos seleccionados en la segunda convocatoria de Cajamar Innova, incubadora de empresas de alta tecnología del agua promovida por Fundación INCYDE. “Nosotros estamos en la categoría de aceleración. Es una oportunidad para tratar con mentores de primer nivel tanto en el apartado de negocio como en las cuestiones más técnicas. Su ayuda es clave para mejorar nuestros cultivos”, apunta en emprendedor.

Más producción

Para cumplir con todos estos planes, la compañía necesita incrementar su producción. En la idea de lograrlo, están cerrando una ronda de inversión con la que aumentar los tanques de cultivo, así como el sistema de filtración y recirculación. “Hasta ahora no conocemos ninguna otra iniciativa similar en Europa. Solo hemos detectado una empresa holandesa que hace algo parecido. El problema es que no tienen más remedio que utilizar luz artificial, lo que resta efectividad y rentabilidad a la producción. El proceso de asentarnos es complejo. Lo cierto es que abrimos un campo nuevo, el de la alguicultura continental, del que apenas hay ‘literatura’ publicada”.

Pese a estas dificultades, Yago Sierras opina que el momento para proyectos como Mediterranean Algae es ideal. “Nos alineamos con la estrategia europea de Green Deal, de economía azul y economía circular. Además, las administraciones están dispuestas a apoyar estas iniciativas. Nos han ayudado desde el principio y cuando no lo han hecho ha sido más por desconocimiento que por cerrarse a hacerlo. Hay que entender que, al ser pioneros, surgen nuevos paradigmas que hay que resolver, sobre todo en materia regulatoria, y que estos procesos llevan su tiempo”, concluye.

Autor: Juan F. Calero

Periódico innovaspain

Edición: 05 de Julio de 2022